Las reservas hoteleras en Petra (sur de Jordania), una de las Nuevas 7 Maravillas del Mundo, que es la principal atracción turística del país se han desplomado aproximadamente un 80 % en abril debido a las repercusiones de la guerra de Irán.
El presidente del Consejo de Comisionados de la Autoridad de Desarrollo y Turismo de la región de Petra, Adnan al Sawair, dijo a la televisión estatal Al Mamlaka que además, las cancelaciones para mayo alcanzaron ya casi el 50 %, algo que atribuyó a «las repercusiones de la situación regional y su impacto en el turismo».
Al Sawair afirmó que el sector turístico de Petra comenzó el año con «indicadores positivos» en número de visitantes, pero rápidamente disminuyeron e incluso llegaron a «niveles cercanos a cero» por la situación en Oriente Medio.
Recordó que Petra es casi completamente dependiente de los ingresos del turismo, al tiempo que indicó que todos los hoteles de la región «operan con normalidad y sin interrupciones» pese a las preocupaciones de los turistas tras los lanzamientos de ataques de Irán contra Jordania en represalia por la guerra lanzada por Estados Unidos e Israel contra su territorio.
De acuerdo a información de la agencia EFE, ante esta situación las autoridades de Jordania están trabajando para atraer turistas extranjeros residentes en el golfo Pérsico y Egipto por vía terrestre, además de reducir tarifas de entrada para los visitantes «con el objetivo de aumentar la demanda e impulsar el turismo receptivo».
El yacimiento de Petra está considerado una de las Nuevas 7 Maravillas del Mundo y fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 1985, por ser un complejo histórico excavado por completo en roca hace unos 2.000 años por los nabateos, una tribu árabe que habitó el sureste de Palestina y Siria, en la frontera con el mundo helénico.
