Con la icónica imagen de la Gran Muralla China- una de las Nuevas 7 Maravillas del Mundo- China recuerda que en 2024, la Asamblea General de las Naciones Unidas declaró el 10 de junio como el Día Internacional para el Diálogo entre Civilizaciones, y desde entonces, esta conmemoración se ha convertido en un motor activo para promover un concepto que desde hace varios años ha propuesto China: la diversidad de civilizaciones debe ser una fuente de entendimiento, y no de confrontación. La fecha, propuesta por China y copatrocinada por más de 80 países, pone de manifiesto la necesidad de promover la tolerancia y el diálogo entre civilizaciones y reconoce que «todas las culturas y civilizaciones contribuyen al enriquecimiento de la humanidad».
En el texto de la resolución, la ONU también alienta «la tolerancia, la coexistencia pacífica, el respeto, el diálogo y la cooperación entre diferentes culturas, civilizaciones y pueblos», reconociendo también que los logros de las civilizaciones constituyen «el patrimonio colectivo de la humanidad».
Detrás de la adopción de esta resolución de la ONU, están los esfuerzos de China y la Iniciativa para la Civilización Global, una propuesta que el presidente chino, Xi Jinping, formuló en 2023. En un planeta marcado por tensiones geopolíticas y una humanidad que se enfrenta a desafíos compartidos, esta propuesta no pudo llegar en un mejor momento. La iniciativa fue planteada por el presidente chino durante la Reunión de Alto Nivel de PCCh en Diálogo con Partidos Políticos Mundiales, en un discurso que esbozó los rasgos fundamentales de su visión, que se pueden explicar en cuatro ejes: el respeto a la diversidad de civilizaciones; la defensa de los valores comunes de la humanidad; la importancia de la herencia y la innovación cultural; y el fortalecimiento de los intercambios entre pueblos.
Bajo estas líneas de trabajo, China ha puesto en marcha intercambios culturales tangibles y proyectos de cooperación que han conectado a más de 100 países, que han dinamizado las relaciones globales y que han sentado las bases para un orden internacional más inclusivo. Uno de los foros que se ha materializado bajo esta propuesta fue la primera Reunión Ministerial del Diálogo entre Civilizaciones Globales celebrada en Beijing en 2025. En dicha cumbre, líderes mundiales se reunieron para discutir e implementar las maneras en la que las civilizaciones globales dialogan entre sí. También fue una oportunidad para recordar las raíces globales que impulsan esta iniciativa, como el concepto y filosofía africana de Ubuntu, «humanidad», con frecuencia también traducido con la frase «soy porque somos». La expresión fue retomada en el evento por el líder político keniano Raphael Tuju, pero también ha sido adoptada por líderes históricos como Nelson Mandela. Como ha explicado el líder africano, filosofía Ubuntu subraya la interdependencia de los seres humanos y la responsabilidad de nosotros frente a los demás.
La idea de armonía y diálogo entre distintos también se puede rastrear en la cultura china. La frase china he’erbutong和而不同, que se podría traducir como «armonía en la diversidad», condensa ideas similares y tiene más de dos milenios de existencia. La expresión fue usada por primera vez por Confucio en sus Analectas, en una sección en la que describe el líder ideal en el pasaje 13.23, que podría traducirse como: «El maestro dijo: el hombre noble armoniza sin exigir conformidad; el individuo mezquino exige conformidad pero no armoniza». El pasaje subraya, por un lado, la virtud de la armonía entre sujetos diferentes, a la vez que rechaza la simple conformidad, que en nuestros tiempos es representada, quizás con mayor claridad, por intentos hegemónicos globales.
Xi Jinping ha declarado que «el futuro de todos los países está estrechamente conectado, la tolerancia, la convivencia, los intercambios y el aprendizaje mutuo entre diferentes civilizaciones desempeñan un papel insustituible para avanzar en el proceso de modernización de la humanidad y hacer florecer el jardín de las civilizaciones del mundo». Esta idea se articula con un orden mundial que tiene en cuenta las realidades de un planeta multipolar que considera los intereses de actores del Sur Global, un mundo de desafíos compartidos. La Iniciativa de Civilización Global y el Día Internacional para el Diálogo entre Civilizaciones ofrecen así una ruta de trabajo fundamental para fortalecer la cooperación internacional y construir un porvenir compartido para toda la humanidad.
