Un nuevo hallazgo arqueológico en Machu Picchu sorprende a la ciencia. El parque arqueológico guarda entre su densa vegetación Caminos Inca en una longitud de al menos dos kilómetros y medio que fueron recientemente detectados con el uso de la tecnología, informó la Dirección Desconcentrada de Cultura (DDC) de Cusco.
El uso de tecnología de teledetección LiDAR permitió identificar al menos 2.5 kilómetros de caminos prehispánicos en los alrededores de la Muralla Mándor, ubicada al este en el Parque Arqueológico de Machu Picchu. La tecnología identificó plataformas y terrazas de caminos que conducen a la Ciudadela Inca, durante trabajos preliminares de reconocimiento arqueológico realizados en julio último.
El hallazgo fue realizado mediante un trabajo coordinado entre la Dirección Desconcentrada de Cultura (DDC) de Cusco y el Centro de Estudios Andinos de la Universidad de Varsovia.
Al respecto, el arqueólogo Nino del Solar Velarde, responsable de la Coordinación de Investigaciones Arqueológicas de Machu Picchu, explicó que la tecnología LiDAR funciona mediante pulsos de luz láser que permiten obtener información de la superficie incluso en lugares cubiertos por una densa vegetación.
“Esta tecnología se basa y trabaja a través de pulsos de luz láser”, explicó Del Solar, quien destacó que su aplicación en arqueología permite identificar estructuras que pueden permanecer ocultas bajo la vegetación sin necesidad de realizar intervenciones invasivas.
Explicó que al menos 1.2 kilómetros de longitud cuentan con un trazado y características compatibles con técnicas constructivas de época Inca, como un recorrido en zigzag.
Desde la entidad cultural destacaron la importancia del hallazgo que permitirá ampliar el conocimiento sobre la configuración territorial, los sistemas de acceso y los espacios que formaron parte del paisaje cultural de Machu Picchu, intervención que fue realizada en cooperación científica con el Centro de Estudios Andinos de la Universidad de Varsovia.
Tecnología para explorar zonas de difícil acceso
En el caso de Machu Picchu, la aplicación de esta herramienta permitió reconocer una red de caminos vinculados con la Muralla Mándor, monumento conocido previamente por los investigadores y situado en una zona de difícil acceso debido a las características de su geografía, así como a la presencia de una flora y fauna particulares.
Según el especialista, los pulsos láser permiten generar, a partir de su retorno, una nube de puntos y modelos tridimensionales de alta resolución, lo que facilita el reconocimiento de evidencias arqueológicas que no son fácilmente visibles desde la superficie.
La investigación realizada en julio pasado permitió identificar plataformas, terrazas y caminos en el entorno de la muralla. Del total registrado, aproximadamente 1.2 kilómetros presentan un trazado y características compatibles con técnicas constructivas de época inca, entre ellas un recorrido en zigzag.
“Los caminos son hallazgos nuevos en cuanto permiten conectar diferentes espacios del ámbito de la muralla hacia ella misma”, señaló Del Solar.
Un camino en zigzag destaca entre los hallazgos
Uno de los principales descubrimientos corresponde precisamente a un camino en zigzag, cuyo diseño presenta características que, de acuerdo con los especialistas de la Universidad de Varsovia y de la DDC de Cusco, serían compatibles con los caminos construidos durante la época inca.
El arqueólogo precisó que, además de los 2.5 kilómetros de secciones de caminos detectados, en algunos puntos se han observado posibles plataformas o recintos.
Sin embargo, aclaró que estas evidencias todavía deben ser verificadas mediante investigaciones arqueológicas de campo, con el propósito de establecer su uso, función, cronología y estado de conservación.
Fuente: Agencia Andina ©️ Editora Perú
