Hace apenas unos días, la capital china vivió su primera nevada de 2026, y en este marco, la Gran Muralla- una de las Nuevas 7 Maravillas del Mundo- cubierta por un manto de nieve, ofreció un paisaje singular y de encanto único para sus visitantes.

El Gran Frío, el último de los veinticuatro términos solares, llega alrededor del 20 de enero de cada año. Con él se cierra un ciclo y se anuncia el comienzo de uno nuevo.

Durante este período, las olas de frío avanzan con frecuencia hacia el sur, convirtiéndolo en la etapa más gélida del año en la mayor parte de China. Los fuertes vientos, las bajas temperaturas y la persistente capa de nieve configuran un auténtico paisaje invernal.

Y de acuerdo a CGTN,  tras el Gran Frío, la absorción neta de radiación solar comienza a aumentar de forma gradual, un proceso que se vuelve más perceptible debido a los cambios meteorológicos. Al mismo tiempo, las precipitaciones en gran parte del sur del país registran un ligero incremento en comparación con el período anterior.

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